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Descubre Veliko Tarnovo Bulgaria | Travelmate Bulgaria
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Veliko Tarnovo Bulgaria

No es casualidad que Veliko Tarnovo (el Gran Tarnovo) fuera nombrado capital del turismo cultural de los Balcanes y varias veces ha ganado el premio a la ciudad más bella de Bulgaria. Las casas de la ciudad se distribuyen en terrazas que se asoman hacia el río mientras que las montañas del alrededor contribuyen al romanticismo singular de Tarnovo. Aquí cada calle nos cuenta la historia de la antigua capital búlgara y de las tradiciones que se han conservado durante siglos por esta región.

Para los búlgaros esta ciudad tiene una importancia que va más allá de la de “ciudad con encanto”. Veliko Tarnovo fue la antigua capital del Segundo Reino Búlgaro (1185-1393) y la ciudad cuna de la primera Constitución Nacional de Bulgaria, redactada en 1879.

Entre los siglos XII y XIV Veliko Tarnovo ostentó el poder político, económico, religioso y cultural de Bulgaria durante el llamado Segundo Reino Búlgaro que había sido restaurado por los hermanos Asen y Petar, quienes declararon el fin del dominio bizantino. Es esta una época en que los dominios búlgaros no se circunscribían a lo que es la actual Bulgaria, pues la dinastía logró subyugar gran parte de los Balcanes, incluidos territorios hoy pertenecientes a Albania, Macedonia, Serbia o Grecia.

La fortaleza medieval de Tsarevets, situada en el pico de una colina, es el símbolo por excelencia de la ciudad. Según las recientes excavaciones se demuestra que esta no fue solo una ciudadela sino toda una ciudad medieval con castillo, casas, iglesias y centros comerciales. De aquí se controlaba todo el reino. En la parte más alta de Tsarevets estaba la residencia del Patriarca y la Iglesia Patriarcal Ascensión de Cristo, que nos da a entender la importancia que tenía el poder religioso en la Edad Media búlgara. Más allá de la importancia histórica, uno se puede deleitar con  preciosas vistas desde la colina y, en particular, con la del barrio de Asenov que queda a sus pies.

En Asenov residía gran parte de los artesanos y los trabajadores que prestaban sus servicios a la fortaleza. Hoy en día es una zona especialmente tranquila, con casitas bajas y calles empedradas, en la ya de por si bastante calmada Veliko Tarnovo; una zona para pasear sin prisa, descubriendo la miríada de iglesias bizantinas y las diferentes tiendas en la calle de los artesanos donde se trabaja la madera, el latón y otros materiales…  A excepción de la catedral, aquí están las iglesias más importantes de Veliko Tarnovo: la Iglesia de los 40 Mártires que se construyó en 1230 para celebrar la victoria del Tsar Assen II sobre los bizantinos y donde Fernando I de Bulgaria proclamó la independencia del país en 1908; la Iglesia de San Pedro y San Pablo del siglo XIII que conserva buena parte de los originales frescos bizantinos y la de San Demetrio que está construida completamente en ladrillo.

El centro histórico de Veliko Tarnovo es un sinfín de calles y callejuelas por las que es un placer perderse y observar los edificios históricos de la época de la dominación otomana. Una de las zonas de mayor interés es Samovodska Charshiya, una especie de complejo etnográfico de talleres artesanales, tiendas de recuerdos y galerías que transporta a los visitantes directamente a la época del Renacimiento búlgaro. La Casa-Museo del Saraf es otra parada obligatoria en el centro histórico de la ciudad. Perteneció a un rico banquero turco de la ciudad (saraf significa banquero) que en 1861 se hizo construir la casa, un típico ejemplo de casa acomodada de la época del Renacimiento. Dentro, se conserva parte del mobiliario de la época, así como fotografías de aquel momento histórico, distintas vestimentas y otros objetos de carácter etnológico. Todo ello nos permite entender cómo era la vida pudiente de finales del siglo XIX.

Aparte de su valor histórico, Veliko Tarnovo ofrece también un ambiente  moderno y vibrante debido a su inmensa población universitaria, que dota a la ciudad de una gran cantidad de bares, restaurantes y lugares de ocio a precios más que asequibles.

Sólo a 6 km de Veliko Tarnovo se encuentra la reserva arquitectónica de Arbanasi que era la residencia de verano de la nobleza de la antigua capital búlgara. El antiguo pueblo conserva maravillosos monumentos arquitectónicos de la época del Renacimiento búlgaro, buena cantidad de iglesias ortodoxas que albergan algunos de los mejores frescos de estilo bizantino que se pueden encontrar en los Balcanes, así como preciosas casas fortificadas de estilo otomano con un interior suntuoso y pintorescos patios llenos de flores y espacios verdes. Se cree que era aquí en Arbanasi donde los reyes búlgaros (zares) acuñaban las monedas.

Más curiosidades sobre Veliko Tarnovo

  • Una de las atracciones más grandes en Veliko Tarnovo es el espectáculo audiovisualLuz y Sonido” que cuenta la gloriosa y trágica historia de Bulgaria a través de música, luces, rayos láser y campanas de iglesia.
  • Paseando por el casco antiguo se puede encontrar entre las casas auténticas de la ciudad, una que se llama La Casa del Mono, obra del famoso escultor y arquitecto búlgaro Kolyo Ficheto.